
Lo habrán oído un millón de veces: “Una bofetada a tiempo cura todos los males”. Pues bien, un reciente estudio de la Universidad de Texas demostraría su ineficacia.
Una muestra compuesta por 12.000 niños con 5 años de edad, revela que aquellos golpeados por sus padres mostraban problemas de conducta en mayor número, respecto a los niños que no habían sido golpeados en ninguna ocasión.
Y es que, al parecer, la bofetada no ataja la mala conducta del menor, sino que envía un mensaje mucho más trascendente y negativo: Puedes pegar a otro con menor autoridad que tú.
Por tanto, el estudio publicado por Psychological Science, del que se hace eco Voz Populi, determina que el uso de la bofetada (independientemente de la frecuencia), resulta perjudicial para la educación del menor.
Si te ha resultado interesante, conoce todo sobre el Tema:
Educación de los niñosSi deseas escribir algo más sobre este tema, pulsa el siguiente botón
Escribir sobre estoEste artículo no tiene comentarios